EL CORREO DE ANDALUCÍA AYER
"Salir la mañana del Domingo ayudaría a la hermandad a crecer "
Miguel Ángel Pérez, hermano mayor de la Resurección, abrirá un debate interno
para que los hermanos determimen la ubicación que debe ocupar la hermandad
-¿Tienen asumido ya que La Resurrección no entrará en el Sábado
Santo?
-A día de hoy, con las circunstancias que se dan y con los actores que hay en juego, es algo imposible, inalcanzable.
-A día de hoy, con las circunstancias que se dan y con los actores que hay en juego, es algo imposible, inalcanzable.
-Al menos este año están disfrutando de una Cuaresma tranquila, sin polémicas ¿no?
-Desde la Cuaresma del año pasado, después del taxativo pronunciamiento por parte del señor arzobispo de la ubicación que debe correspondernos, el ambiente en la hermandad es de trabajo diario y de disfrute.
-Entonces, ¿vino bien que el arzobispo fuera tan tajante a la hora de marcarles una directriz?
-Personalmente, creo que sí. Después de tanto tiempo de dudas -llevamos hablando de este tema más de 40 años- era necesario que en un sentido o en otro nos dejaran muy claras las ideas.
-Y ahora usted propone abrir un debate interno para zanjar de una vez por todas el lugar que la cofradía debe ocupar en la Semana Santa. ¿Eso no es recular?
-No. Esta meditación es el camino natural que nos queda después del pronunciamiento del señor arzobispo. No es que la hermandad de la Resurrección recule. Es que la jerarquía eclesiástica es la que manda y nos ha dicho dónde no vamos a poder estar nunca. No nos beneficia seguir haciendo esa reivindicación del Sábado Santo cuando ya nos han dicho lo que hay.
-Usted, que fue un sabadista convencido, ¿vio alguna vez cerca lo de colarse en el Sábado?
-No. Estoy harto de escuchar leyendas urbanas que dicen que hace 30 años faltó una firma, que hace 20 un día uno llegó tarde a la cita y se abortó el intento... no, no. Tanto las hermandades de día como la Iglesia han tenido siempre muy claro que nuestro día era el Domingo de Resurrección. Es verdad que las manifestaciones de don Carlos Amigo nos despistaban un poco y hasta nos daban un poco de alas.
-Y con el por entonces jefe de la Iglesia a favor, ¿cree que faltó caridad dentro del Sábado Santo?
-Bueno, no. Las hermandades del Sábado apoyaban la tesis de que nuestro día no era el Sábado Santo y... bueno, personalmente, podía haber algunos intereses también en juego. Todos somos humanos y queremos tener nuestra parcela y pensaban que nuestra entrada podría ocupar parte de esa parcela. De todas formas, en un porcentaje del 95% el problema de nuestra no entrada fue y es litúrgico.
-Su antecesor en el cargo era de la opinión de que el Domingo de Resurrección por la tarde es para ir a los toros...
-Bueno, lo que Juan Muñoz quiso decir es que el sevillano el Domingo de Resurrección por la tarde ya está pensando en otras cosas. En Granada, por ejemplo, la Resurrección sale a las cuatro y media de la tarde y se recoge a las doce menos cuarto de la noche. Lógicamente, esto no entra en nuestros cálculos.
-Pues si el Sábado es inalcanzable y el Domingo por la tarde no entra en sus cálculos, el segmento horario en el que procesionar se reduce mucho.
-Bueno, iría desde el que tenemos ahora mismo, es decir no movernos de donde estamos, a bascular en función de lo que el cabildo general de hermanos crea oportuno. Es un tema duro, doloroso en la hermandad, el de aceptar y asumir esta nueva situación, y hay que hacer las cosas muy delicadamente y hablando con todos.
-Asenjo, en aquella aclaradora audiencia, les espetó que ustedes eran una hermandad de gloria. ¿Comparte esa opinión?
-Por supuesto. Las primeras reglas que tuvimos fueron de hermandad de gloria y sacramental y después se nos sumó el carácter penitencial. Somos hermandad penitencial, sacramental y de gloria y no renunciamos al carácter glorioso de la Resurrección. Pero tengamos en cuenta otra cosa: la entrada en Jerusalén y la Sagrada Cena también tienen carácter letífico, no sólo la hermandad de la Resurrección.
-¿Ha habido miedo en la hermandad a perder las túnicas tras el toque de atención de Asenjo?
-No, al contrario. Aunque quizás en parte de gente muy antigua de la hermandad, de fundadores, ha sido ese miedo el que, por desconocimiento, más ha condicionado esa lucha de ir al Sábado santo. Una vez que la gente asuma que el carácter penitencial va también en el Domingo de Resurrección como ocurre en el resto de España, yo creo que nadie tendría el más mínimo problema en plantearse otras posibilidades.
-Y si basculan hacia la mañana del Domingo, ¿qué garantías solicitarán a cambio?
-Si nos movemos a un horario más cómodo es porque consideremos que hacemos mayor labor de apostolado. No hay que olvidar que nuestra función en la calle es dar protestación pública de fe de que Jesús ha resucitado y mientras más gente nos vea mejor. Obviamente, llegado el momento, tendremos que contar con cierta flexibilidad en el horario de entrada a la Catedral, y también con la posibilidad de que no nos encontremos unos palcos desmontados, ya no digo las sillas. El Ayuntamiento o el Consejo tendrían que hacer el esfuerzo de que esos palcos estuvieran.
-¿Cómo ve lo de llegar a la Catedral y que los nazarenos participen en la misa pascual?
-Yo quiero una estación de penitencia lo más llevadera posible para mi cofradía. Desmontar una cofradía, celebrar un culto, y volverla a montar es totalmente lo opuesto. Nosotros tenemos que pasar por la Catedral como cualquier hermandad de penitencia: entrando por la puerta, realizando nuestras oraciones y saliendo por la otra. Ya nosotros celebramos nuestras Pascua de Resurrección en la iglesia de Santa Marina.
-¿Y lo de que participen representaciones de otras hermandades gloriosas de paisano?
-Tenemos muy claro que si cualquier hermandad se quiere incorporar a nuestra cofradía a celebrar la Resurrección de Nuestro Señor, si viene con su hábito nazareno será bienvenida. De paisano el único que sale es el hermano de la Salle que va con su babero.
-Coincidirá en que el horario actual de la cofradía es penoso para los hermanos.
-Es penoso hasta para el que va a vernos. Es un horario duro porque hay que estar en la iglesia a las 3.30 horas para organizar la cofradía. Lo nuestro sí es una verdadera estación de penitencia. Además, me hace mucha gracia cuando nos dicen que somos de gloria. Yo echo a comparar nuestra estación de penitencia con la de cualquier otra hermandad de Sevilla, y te aseguro que en mi cofradía no hay nadie sentado en un bar ni tomándose un bocadillo en medio de la calle.
-Salir en un horario más cómodo les ayudaría a crecer.
-Obviamente, no va a venir mal. Ni a la hermandad ni a la cofradía. Si salimos en un horario que posibilite que te vea más gente, habrá más gente que pueda tomar la decisión de apuntarse y más gente que se decida a incorporarse a la estación de penitencia, porque la verdad es que a mí me entran ganas de ponerme en las puerta de Santa Marina cuando va saliendo el cuerpo de nazarenos y darle un beso a cada uno. Es para hacerlo. Obviamente la hermandad crecería. Llevamos 30 años estancados en 1.000 hermanos y en 300 nazarenos, cuando otras cofradías han crecido muchísimo. La hermandad goza de una excelente salud y a la cofradía hay que darle la misma salud que tiene la hermandad.
3 comentarios:
Que salga cuando quiera,pero lo que si hay que tener claro es que sin Resurrección no hay Semana Santa.un abrazo.
Entonces antes cuando no existía la Hermandad,no había Semana Santa?,que conste que sin ánimos de que nadie se moleste,sólo me limito a la afirmación tuya Nacho.Por cierto me encanta el Resucitado para que no se confunda nadie...la manopla asesina..
Jesús,no me refería a la Hermandad,si no a la Resurrección del Hijo de Dios,la Hermandad sólo es la representación de Ese Hecho en nuestra Semana Santa,pero tengo la impresión de que no se la toma con la debida seriedad.Un abrazo.
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